Colegio El Quisco transforma sus aulas con murales

La iniciativa, que fomenta el arte y el bienestar, contempla diseños de la fauna de la zona central de Chile.
Comparte en las redes

El Colegio El Quisco, ubicado en la comuna del mismo nombre, se embarca en una iniciativa pionera que busca integrar el arte de manera profunda en la experiencia educativa de sus estudiantes. Por primera vez, ocho de sus salas de clases serán intervenidas con murales, creados por un talentoso muralista y vecino de la comuna.

Este proyecto, inédito en la zona, subraya la convicción de la comunidad educativa sobre el valor esencial del arte en el desarrollo integral de niños, niñas y jóvenes. Más allá de embellecer los espacios, estos murales se convertirán en herramientas pedagógicas vivas, estimulando la creatividad, la imaginación y la apreciación estética desde el aula. Quienes están a cargo de este proyecto buscan que el arte sea un catalizador para nuevas formas de aprendizaje, fomentando la observación, el pensamiento crítico y la expresión artística en el día a día de la comunidad escolar.

La elección del muralismo para esta iniciativa no es casual. Esta disciplina, inherentemente colectiva y visible, se convierte en un punto de encuentro para toda la comunidad educativa. La creación de cada mural será una oportunidad para que estudiantes, docentes y familias se involucren y dialoguen sobre el impacto del arte en su entorno. Este intercambio fortalecerá los lazos comunitarios y recordará la importancia de trabajar en conjunto para enriquecer la educación.

Colegio El Quisco invita a la comunidad a seguir de cerca el desarrollo de este emocionante proyecto, que promete transformar los espacios de aprendizaje en verdaderas galerías de inspiración y creatividad, consolidando el compromiso del colegio con una educación innovadora y centrada en el ser humano y el cuidado del medioambiente.

Comparte este post!

Déjanos tu comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

O SI PREFIERES CON FACEBOOK

Revista Antítesis

El escritor algarrobino Pablo Salinas relata en este texto la primera vez que conoció a Ricardo Mosella, emblemático artista de Isla Negra. La crónica da una descripción completa del carácter del creador, quien por ejemplo en una fría mañana de inicio de los 90 llegó a la casa de Pablo con un número de La Cuarta bajo el brazo porque según él salía "lo mismo que en otros diarios, pero más entretenido". La narración luego salta al presente, donde Salinas nos muestra que si bien Mosella está lejos de sus pinceles por razones de salud, su obra -imperceptible aún para el común de la gente- es parte indisoluble de la cosmovisión visual y poética de este relevante territorio.
No sé si hay vida inteligente allí afuera / sólo sé / que el árbol está en la tierra