Roberto Bescós creció a orillas del estero El Sauce, en Llolleo, donde el barro, los títeres y los versos se mezclaban con el mismo sigilo que la camanchaca. Desde sus primeras publicaciones en la década de 1980 hasta la reedición de Artesanía en Duendes y la adaptación kamishibai El viaje de Niñilo, su obra traza un arco luminoso entre la infancia, el territorio costero y un lenguaje que se niega a envejecer.