Tu vientre es mi refugio El descanso y la posibilidad de reflexión Es un juego de besos y mi fuente del calor. Tu cintura solar es la bóveda de la compasión Tu vientre la vida misma Es el año cero, la luz primera El origen de la civilización. Madre del Mundo, Tu vientre es la sirena que anuncia El fin de un día de trabajo Es la hora de almuerzo sobre una nube inmensa Ante la cual se sientan todos los seres amados Es el instante de ocio de un obrero oprimido Es la caverna en que la humanidad Usó por primera vez el fuego Es el hogar original Una pradera de amapolas Y el mar quieto después de tu furia.
Tu vientre contiene el alimento universal El caldo vivificante de la fundación de los mundos Los poderes reunidos en una copa de greda Que almacena el diluvio paciente A la espera de la cabalgata intergaláctica Sobre mi toro de acero.
Desnúdate y sube a mi fuerza Quema mis documentos Quiero por un momento perder mi identidad Entiérrala hondo en la anarquía del tiempo Tal que en la eternidad nadie la encuentre, Ay Diosa de los gobiernos justos: Desnúdate y sube a mi fuerza Sé el sapo fresco y tibio del estero Y la seta pegajosa del bosque; Abrázame con tus múltiples brazos de alga Sórbeme resuelta como el molusco a la roca; Sube tus cactáceas caderas sobre mis muslos de tierra Y enrédate a mi cuello con tus zarcillos dorados; Desnúdate y sube a mi fuerza Quítate el velo atmosférico que te cubre, oh Diosa Báñate en radiación cósmica Y alumbra la creatura primitiva, Revierte por un instante la dirección de la entropía Y que la danza de tus senos libres Tan hábiles en el baile de nuestra canción genital Promueva el temblor de tus aguas termales Para lavar la soberbia de mi imperio y liberar a los esclavos (Dando una clara señal política para la superación del conflicto) Y me enseñe la templanza para construir nuevos mundos Mediante el pleno uso de la palabra.