A lo largo de cuatro meses capturé estos rayados, grafitis y expresiones de arte instaladas en los muros de los alrededores de la Plaza Dignidad y el barrio de la llamada “Zona Cero. Eran parte del paisaje, pese a los intentos de silenciar y acallar la historia que en ellos se escribía. Cuando los borraban, volvían nuevamente, pero - hoy por hoy- la mayoría ya no están, los borraron en medio de la pandemia, sus cuarentenas y la interrupción de las movilizaciones en dicha zona céntrica.