Los veo

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que es como decir me veo / y pienso que mi pasividad / los vuelve peligrosos / Artistas con navajas de greda / en cúpulas estancadas / como mala fotografía
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Están todos tan locos

tan jodidamente locos

tan inevitablemente locos

Los veo

que es como decir me veo

y pienso que mi pasividad

los vuelve peligrosos

Artistas con navajas de greda

en cúpulas estancadas

como mala fotografía

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OTRAS DOSIS DE Antítesis

Alicia pensó esa mañana que no era prudente levantarse. Con las sábanas casi tapándole los ojos respiró su modorra como en día domingo y no martes-media semana por delante.
Hace más de año y medio que Nicanor Parra comenzó su vuelta para interseccionar las realidades de Cardo con Decumano, y así vencer -de una vez por todas- "el principio de incertidumbre", que popularmente no pudo conquistar en la ida, pero que sin duda lo conseguirá en la vuelta, sencillamente porque el trabajo del brillante académico antipoeta fue muy pulcro en su creación.
Hay quiénes han reído, llorado y descubierto parte de sus raíces. Historias que hablan desde ese otro tiempo de valor por lo colectivo. Eso es el libro de mi padre, “Arreando sueños: Memorias de un rufiniano”, lanzado de forma independiente en febrero de este año, tras años de escritura y poco más de dos meses antes de que este viejo cóndor decidiera volar hacia las cumbres. Este es mi prólogo para él, uno de tres, y en este día del padre me doy la licencia de compartirlo.