#MicrocuentosParaNiños

Simón

Simón la Gaby lo escribe
iIlustración de Alonso Camacho.
Con lo que gana, podemos arrendar un espacio en una pieza que comparten otras dos familias, también haitianas.
Cuando no tengo clases, para no quedarme solo en la pieza, acompaño a mi padre al hotel donde trabaja.
Comparte en las redes

Soy Simón Presler, tengo 11 años y soy haitiano. Llegué hace dos años a Chile con mi papá. Tuvimos suerte y él encontró trabajo rápidamente en un hotel en Santiago.

Con lo que gana, podemos arrendar un espacio en una pieza que comparten otras dos familias, también haitianas.
Cuando no tengo clases, para no quedarme solo en la pieza, acompaño a mi padre al hotel donde trabaja.

No es muy entretenido, pero es mejor que estar solo. Me tengo que levantar muy temprano y subirme a una micro llena de gente que no siempre es amable con nosotros.

A pesar de eso, estar en Chile es mejor. No nos falta la comida y hemos hecho algunos amigos. Además, durante las vacaciones estoy mucho tiempo con mi papá y estar con él es lo que realmente me hace feliz.

Comparte este post!

Déjanos tu comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

O CON FACEBOOK

OTRAS DOSIS DE Antítesis

Playa La Castilla recibe su nombre debido a un naufragio ocurrido en el El Tabo la madrugada del 3 de marzo de 1940. El nombre del barco encallado era “El Castilla”; un vapor que llevaba mercancías frecuentemente entre San Antonio y Valparaíso, el cual fue víctima —aquella madrugada— de una extraña corriente y neblina que confundieron al experimentado capitán Ernesto Alfaro, arrastrándolo a él y sus más de 20 tripulantes contra la playa.
La foto corresponde a ese primer encuentro. Parra ya había estado hacía algunos meses con Bolaño y aprendía a reconocer sus méritos como narrador, sin embargo todavía no eran "cercanos".