Yo soy del mar, y no sé por qué

pxhere
David Yissi, músico y biólogo marino, nos sumerge con este poema en un poético abrazo con el mar y nos invita a reflexionar sobre nuestra propia relación con el vasto océano y sus secretos insondables.
Comparte en las redes
Será porque el hombre fue tu pulsión primitiva. 
Será porque me rige el signo del pez.
Será porque un día me llevaste y me trajiste de regreso a la orilla.
Será porque traté de entenderte y me olvidé en el intento.
Será porque el naufragio le da sentido a la vida.
Será porque eres generoso y eterno.
Será porque me convertí a la ciencia para habitarte desde el misterio.
Será porque estás en todos mis pensamientos.
Será porque nos observas imponente y estremeces las almas de los iracundos.
Será por tu perfume a maresía.
Será porque has sido la musa de tantos y el consuelo de pocos.
Será porque es donde te busco cuando me faltas.
Será porque me enseñaste el respeto con cada golpe que moldea la roca.
Será por la danza de las diatomeas en la columna de agua.
Será porque pasan los años y siempre vuelvo a ti.
Será porque conoces mis anhelos más profundos.
Será por que te llevaste amores y me trajiste otros.
Será porque te pertenezco y me perteneces.
Será porque es el lugar donde eras feliz.

Yo soy del mar, y no sé por qué.

Comparte este post!

Déjanos tu comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

O CON FACEBOOK

OTRAS DOSIS DE Antítesis

Era un viernes en la tarde, venía hecho un bólido por la ruta Autopista Vespucio Sur, sector General Velázquez, luego de hacer un “favor-servicio” dejando un pasajero amigo en el aeropuerto. Con la mejor música de la década de los ochenta en el CD más uno que otro éxito actual, coronado con mi casco imaginario y mi Nissan Platina 1,6 con docenas de stickers virtuales de auspiciadores imaginarios, mi única meta era batir el último récord y llegar invicto a casa.
Pese a la cacareada retórica de eso que dio en llamar "antipoesía", Nicanor Parra no es más (ni menos) que un gran poeta, otro para colocar en la fila de aquellos contra los que se levantó su obra.
Destaca en esta revista la entrevista a el activista, escritor y pintor Pablo Salinas; las fotos del santuario de la naturaleza Laguna El Peral, en la comuna del El Tabo.