El mejor poema de la Cámara de Diputados

Foto: Agencia Uno

Suele decirse popularmente a políticos o a quien habla mucho y hace poco o nada que es «pura poesía». Pues por estos días la llamada Cámara Baja dio un golpe a la cátedra, y por ende a la poesía. Ha escrito el mejor poema quizá desde su existencia, después de la nacionalización del cobre, ya que decidió, y por amplia mayoría, la no reelección indefinida de senadores, diputados, alcaldes, concejales, y concejeros regionales (Cores), medida esperada durante mucho tiempo por la ciudadanía, la que durmió por ocho años en el Parlamento; el abuso de poder de los incumbentes, en este caso el Senado, fue parado en seco por los diputados.
Comparte en las redes

La ciudadanía -palabra reemplazada por la de «consumidores»- está hasta la coronilla con los políticos de turno, mucho de los cuales tienen intereses creados, y socios de por medio, de grandes empresarios. Gracias a éstos sus campañas eran financiadas con dineros mal habidos, ya que los debitaban de los impuestos; o sea, con plata de todos nosotros. Además de legislar a beneficio de los intereses de los grandes conglomerados, como quedó demostrado en el caso de la cuestionada Ley de Pesca.

Sabido es que «el Poder corrompe, y el Poder total corrompe totalmente». Con esta nueva Ley se le dará tiraje a la chimenea, y desaparecerá  ese nefasto refrán que usan los partidos políticos: «el que tiene mantiene», que no es más que «el que está en el cargo puede seguir ad eternum», que finalmente es  hasta que él decida.

Los electores ingenua e ignorantemente votan pero no eligen (que no es lo mismo). Una vez estando en el Poder, sobretodo en el caso de los alcaldes, quienes manejan un territorio, presupuesto, además de Educación y la Salud, se es muy fácil seguir saliendo reelegido, ya que cuentan con todos los medios, más el del aparataje estatal, y ni hablar si el político aquel es mediático. Los recursos finalmente lo posicionan y le dan una amplia ventaja ante quien humilde, pero merecidamente, pretenda aspirar a dicho puesto. Todo esto no hacía más que restarle fuerza a la democracia y la posibilidad de oxigenar una institución que está muy mal parada ante la opinión pública. Cuando la democracia no se es sólida hay que ponerle este tipo de restricciones.

Vergüenza aparte da nombrar la pequeñez y actitud de no pocos senadores, quienes se abstuvieron de votar; la abstención es equivalente al rechazo, es una forma de votar. Y ésta negación fue cruzada, ya que vino desde la izquierda hasta la derecha, como parafraseando antipoéticante a Nicanor Parra, quien hizo célebre su frase: «la derecha y la izquierda unida jamás serán vencidas», pero la Cámara de Diputado dijo finalmente: «Poesía Habemus».

Comparte este post!

Déjanos tu comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

O SI PREFIERES CON FACEBOOK

Autor/a

Revista Antítesis

Nos miramos a los ojos, nos dimos las manos, compartimos la magia y el dolor de los acontecimientos. Al sentir el cariño y confianza de la(s) hermana(s) nos contamos nuestros miedos, y en tantos casos, nuestros traumas. Nos dimos cuenta de que TODAS sentimos ansiedad por el encierro forzoso, y TODAS habíamos experimentado alguna vez las demás violencias del sistema patriarcal, en nuestros cuerpos, en nuestras mentes, en nuestros espíritus.
Son más de 45 años de una prolífera carrera vinculada a la música, junto a una infinidad de grandes artistas nacionales e internacionales. Hoy transmite lo que le gusta en su propia Radio Mix, desde su tranquilo hogar en El Tabo, en donde junto a su pareja levantó una hermosa casa en medio de la naturaleza. Allí también construyó su propio estudio de grabación, en el cual sigue trabajando en modo “craftwork“ con algunos artistas.
Neruda, plenamente rehabilitado, fijó su asiento, como era lógico, entre nosotros, Isla Negra. A poco andar, primero con su tumba, luego con su casa, la figura de Huidobro se suma, y no mucho después, Parra termina escogiendo un punto equidistante, Las Cruces, para completar la tríada.