Inmigrantes y exonomistas

Estamos en época de nuevos paradigmas. No podemos seguir pensando como antes. El llamado para todos los noveles y sabios economistas es a proporcionar una fórmula de crecimiento consonante con la estrategia de ampliar el automercado.
Comparte en las redes

Siempre se dice que Chile es un mercado pequeño en el contexto global. Es decir, somos pocos, lo cual origina que nuestra principal estrategia sea exportar al mundo. Esta estrategia es correcta, pero de ninguna manera única. También necesitamos manos para desarrollar la industria propia, procesar nuestros recursos y participar de mejor manera en la cadena de valor. Además, urge crecer y reducir el desempleo. Intentar autosustentarnos. La baja natalidad es otro asunto que también se entreteje con este tema y el futuro.

En los Estados modernos y economías emergentes que aspiran a crecer, la inmigración no debería representar un problema. Todo lo contrario: es la oportunidad de construir un mercado más grande que el de ayer. En aquello se debería enfocar la reflexión y el trabajo del actual economista chileno.

Si trabajamos la inmigración como una oportunidad, con un discurso convocante –como siempre lo fue–, dirigido, por ejemplo, a los miles de seres humanos de otras nacionalidades que han prosperado abriendo negocios y pagan impuestos en esta tierra, podríamos sumar –con todas las de la ley– a nuevos ciudadanos que contribuyan formalmente a la construcción de un desarrollo más grande.

Estamos en época de nuevos paradigmas. No podemos seguir pensando como antes. El llamado para todos los noveles y sabios economistas es a proporcionar una fórmula de crecimiento consonante con la estrategia de ampliar el automercado.

Un ingeniero comercial radical, amigo mío, también poeta, me dijo hace un tiempo: “Fusionaría a Chile con Argentina. La cordillera de los Andes sería como el cuerpo calloso de dos hemisferios extraordinariamente majos. Un terreno fértil, creativo, infinitamente rico desde todos los puntos de vista; que se abre al mundo, se puebla y desarrolla sus regiones… Parece que Nicanor Parra estaba en lo cierto cuando decía ‘hay que cambiar todo de raíz. ¿No creen?’. Por alguna sabia razón los extraordinarios mapuches, que descubrieron mucho antes los latidos de este suelo, se distribuyeron paralelamente, de costa a costa”.

–¿Te bancarías la Argentina de Milei? –pregunté.

Y ahora sí: para afuera, deportados, bloqueados y excomulgados, todos los extranjeros que no sean un aporte a nuestra cultura y desarrollo. Sin duda son los menos.

Así verán cómo quieren en Chile
al amigo cuando es buen forastero.

Publicada originalmente el 04 de octubre en El Mostrador

Comparte este post!

Déjanos tu comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

O SI PREFIERES CON FACEBOOK

Autor/a

Revista Antítesis

"El viaje chamánico como experiencia de sanación y reconocimiento de la sabiduría interior" de Mariann Dávila Coggiola; un intervalo entre tambores y piedras ceremoniales, caminatas y viajes chamánicos, estudios y consultas para mover sus energías y dedicarse a compartir en esta publicación sus conocimientos, saberes, experiencias terapéuticas integradas con la cultura y prácticas milenarias de curación de pueblos originarios. Además nos invita a reflexionar, a hacernos preguntas esenciales.
Roberto Álvarez Espinoza vive como juega. Él es el actual director de la Escuela de Economía y Administración de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile y también un fanático futbolero de barrio en el Club Deportivo El Tabo. Hace unos meses atrás se desmarcó de los papers para publicar un libro en el que relata a través de cuentos futboleros porqué el deporte rey es tan o casi más importante que la economía.
Pese a la cacareada retórica de eso que dio en llamar "antipoesía", Nicanor Parra no es más (ni menos) que un gran poeta, otro para colocar en la fila de aquellos contra los que se levantó su obra.