Poema de Año Nuevo

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Inspirado en el poema de José Kozer: «Señor / De la enramada broten cocuyos…»
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Entraré por la puerta del Año Nuevo 
daré cinco pasos
cinco saltos de conejo 
cinco siglos que no cierran 
cinco heridas fumigadas
cinco hormigas moscas muertas 
cinco chinches gordas
cinco termitas se han comido el canelo
el alerce la tengla la enramada
cinco siglos que el manzano no florece
la última manzana 
se la comió Newton 
cinco coronas cayeron
cinco cabezas sin cuerpo
el inquisidor fundó su cruz
y acaparó el abolengo
el dictador robó los cálices y las minas
el estado entregó las tripas
los hospitales 
las escuelas
las estaciones  
riel y durmiente alambrados
a los desaparecidos
El tren ha muerto
  
La locomotora echada es una vaca 
vencida
las ovejas sin su campo 
sueñan que pastan
entre los barrotes del comedero
los pastores cuidan la industria 
vestidos de gendarmes
llevan su rabia al hombro
azotan los campos con cargas de metralla 
en el insomnio cuentan mapuches 

El mal entra en la sangre 
la matria reúne sus pájaros 
sus cadáveres horadados
y nuevamente entro
por la puerta del año feo
cinco saltos de conejo 
y una vuelta de carnero 
en los prados de alfombra agujereada
la bóveda celeste se cierra
se acabaron los poemas
aúllan los astros en la demolición 
los bancos guardan la paz de los dólares 
y el amor de nuevo es un cordero  
recién inmolado y su madre 
que bala en el moridero sofisticado
de la pos pos pos venta 
del cuerpo de cristo y su magdalena
del cuerpo del obrero y su mujer
del carnicero y su hija
del carabinero y su amante migrante
las mujeres visten piel de lobo calvin klein 
y lo pagan con turnos extras

Los que van a entrar no ven 
los que van a ir al futuro no ven
los ojos son linternas 
mirando pantallas 
el tren se detiene en andenes fantasmas 
en perreras azules 
donde remamos los enceguecidos 
amarrados los unos a los otros 
vamos cayendo junto a los videntes 
sin ojos de la revuelta
ya cayeron las estatuas 
la madre Elisa y la Constitución 
cayeron los sueños
cayeron los astros 
el polvo cósmico nos repele
la vía láctea es leche con sangre

Este Año Nuevo 
Señor de la Enramada
date una vuelta en el aire

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Crear es un verbo sumamente castigado en la actualidad. Si bien parece que el aire de nuestros tiempos nos empuja a innovar y a refrescar viejos paradigmas, en el fondo se premia más el retorno disfrazado de lo antiguo que lo genuinamente nuevo; se prefiere la comodidad de lo ya entendido por la sorpresa de lo incomprendido. En el duro terreno del arte vanguardista de inicios del siglo XX, nació un poeta chileno que revolucionó la manera de concebir los versos y la manera en la cual nos relacionamos con ellos, era un tal Vicente Huidobro.
I: Chile país de poetas. II: El profe Humberto Maturana siempre tuvo razón: el lenguaje construye realidad. III: La cultura popular también aporta su sabiduría cuando dice "en casa de herrero, cuchillo de palo". Juntando todo esto: Chile es un país poético que elige las peores palabras para llegar al acuerdo.