El cuerpo del deseo:

Tu lengua

Desiderata
Comparte en las redes

abre tu lengua a la alquimia de lo voluble

elígeme entre todas las floraciones

entre todas las savias que me confunden 

busca en mí

ese hilo feroz y dulce de la turbación

    

elige mis pezones erectos o dormidos

con tu lengua ven a mi mundo y

surca mi oscuro limo

busquémonos en la eternidad 

de los cuerpos

hasta escampar el tiempo

la duda

la muerte disfrazada de error

encendamos la lujuria 

como una única luz que moja y susurra

ojo húmedo y caliente que ilumina

y quema

quemante tacto

saliva entre los muslos 

tu boca llena de respuestas

uvas del placer que nos comienza 

en la obsesión de lo nunca poseído

misterio mordido en el deseo más puro

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OTRAS DOSIS DE Antítesis

Cuando se cumplen cien años de sus primeros versos, Amorós reconstruye la infancia de Pablo Neruda en Temuco, entre los bosques y la lluvia del sur del mundo; el periodo como cónsul en varias ciudades asiáticas y Buenos Aires; la llegada a España en 1934 y la relación fraternal con Federico García Lorca, Rafael Alberti o Miguel Hernández; el impacto que produjo en él la Guerra Civil y la epopeya del Winnipeg; así como los años en México, la adscripción al movimiento comunista y la obtención del Premio Nobel en 1971 (...) hasta llegar a 1973.
Somos a la tierra. Como la tierra es al universo. Cosmos somos y en mí sucede todo lo que sucede.
En un mundo donde cualquiera puede obtener una respuesta, el verdadero analfabetismo será no saber qué o cómo preguntar. La inteligencia artificial no solo está cambiando la velocidad con que accedemos al conocimiento; está invirtiendo por completo la jerarquía de habilidades que durante siglos estructuró la educación y el trabajo. Lo que antes coronaba el aprendizaje —la capacidad de recordar y reproducir respuestas— se ha vuelto prescindible. En su lugar emerge una competencia más esquiva y compleja: la de formular las interrogantes correctas y validar críticamente lo que la máquina devuelve. Este desplazamiento no es menor. Es una revolución silenciosa que redefine las capacidades que se valorarán de cara a los últimos tres cuartos del siglo XXI.