A decir verdad no solo un maestro, sino un guía, un compañero, en definitiva un amigo, un hombre que me dijo claro: escribe, escribe, escribe, la poesía es lo más elevado en el arte, y en Chile tenemos grandes poetas, si quieres por lo menos llegar a sentirte bien contigo mismo, escribe.
"Comencé a escribir hace dieciocho años. Tengo setenta. Antes de eso escribía cartas y lo sigo haciendo, pero correos electrónicos. He asistido a varios talleres literarios. En los talleres hay lectores, escuchas y afinas el oído, se recomiendan lecturas y hay un profesor o profesora que enseña. Además te obliga a escribir, a cerrar los relatos que en mi caso muchas veces quedan a medio camino".