De "Cuatro Poemas escritos en Francia":

Llama el océano

Llama el Océano
Sebastian Voortman ©
No voy al mar en este ancho verano cubierto de calor, no voy más lejos de los muros, las puertas y las grietas que circundan las vidas y mi vida.
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No voy al mar en este ancho verano
cubierto de calor, no voy más lejos
de los muros, las puertas y las grietas
que circundan las vidas y mi vida.

En qué distancia, frente a cuál ventana,
en qué estación de trenes
dejé olvidado el mar y allí quedamos,
yo dando las espaldas a lo que amo
mientras allá seguía la batalla
de blanco y verde y piedra y centelleo.

Así fue, así parece que así fue:
cambian las vidas, y el que va muriendo
no sabe que esa parte de la vida,
esa nota mayor, esa abundancia
de cólera y fulgor quedaron lejos,
te fueron ciegamente cercenadas.

No, yo me niego al mar desconocido,
muerto, rodeado de ciudades tristes,
mar cuyas olas no saben matar,
ni cargarse de sal y de sonido:
Yo quiero el mío mar, la artillería
del océano golpeando las orillas,
aquel derrumbe insigne de turquesas,
la espuma donde muere el poderío.

No salgo al mar este verano: estoy
encerrado, enterrado, y a lo largo
del túnel que me lleva prisionero
oigo remotamente un trueno verde,
un cataclismo de botellas rotas,
un susurro de sal y de agonía.

Es el libertador. Es el océano,
lejos, allá, en mi patria, que me espera.

 

__________________________________________

 

La penúltima obra de Pablo Neruda, editada en vida del poeta, fue “Cuatro poemas escritos en Francia”. Esta obra, como su nombre lo indica, consta de cuatro poemas, a saber: Llama el océano; Llegó Homero; El Campanario de Authenay y La piel del abedul. Como el propio Neruda lo dice en una “nota declaratoria” al final del libro, estos y otros poemas los escribió, en el curso de 1972, durante sus viajes en automóvil entre el edificio de la Embajada de Chile y su casa en Condé-Sur-Iton, en la Normandía francesa.

El colofón de esta obra dice textualmente:

“Esta obra consta de 300 ejemplares numerados, los 100 primeros de I a C, impresos en papel pluma especial con cubierta papel Fantasía, más 200 numerados del 101 al 300 en papel pluma especial con tapa en cartulina impresa. Todos los ejemplares llevan la firma del autor. La impresión fue hecha en los talleres de la Editorial Nascimento y terminada el 31 de diciembre de 1972”

 

https://www.youtube.com/watch?v=r48wbEEZYHU

 

 


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Sumando y restando trabaje casi 12 años en esta esquina y no fue de proxeneta, ni moviendo merca, tampoco estacionando autos, sino que como periodista. Primero en Entreligas, luego en AC Barnechea. Llegué en 2005, cuando estaba en tercer año de universidad, cabrito. Y la última vez fue en 2017, ya con tres hijos y responsabilidades que iban mucho más allá de la propia, pero siempre con la misma actitud hacia el trabajo. Me gusta trabajar.
Algunos ya no se dan la mano y se saludan con gestos. Han ideado una serie de códigos para expresar emociones sin tocarse.
Pese a su corta vida, Juana Fernández Solar, conocida en el mundo católico como Santa Teresa de Los Andes, generó con Algarrobo un lazo de inestimable valor. En la actualidad una calle y un colegio de la comuna llevan su nombre, pero quizá pocos tienen claridad respecto al vínculo entre esta religiosa, muerta a los 19 años, y el balneario de Algarrobo.