Imposible olvidar

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Busca el punto justo de la sensatez. No intentes el extremo de olvidar ser animal. ¡Que vuelvan las aldeas! ¡Que vuelvan las manadas!
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Serán números tus sabores, fórmulas tus olores, un pack de significados y significantes tu cultura, tus «valores». El simple hecho de conocer quedará supeditado a proyecciones presupuestarias. El pasado será construido por lo que tenga más impresiones… vivirás una verdad única. ¿Imaginas un mundo tan seco?

Olvida las fórmulas que «mejoran» alimentos (no quiero decir mejoran producciones), genera tu contenido; mira sólo de reojo el televisor; defiende tu verdad con la altura del argumento; incorpora, respeta y quiere las ideas que puedan hacer un cambio; y ocupa internet para construir mundos que te permitan compartir y desarrollar intereses únicos.

Busca el punto justo de la sensatez. No intentes el extremo de olvidar ser animal. ¡Que vuelvan las aldeas! ¡Que vuelvan las manadas!

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Publicado originalmente el 14 de enero de 2012

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OTRAS DOSIS DE Antítesis

Sagrada Familia fue una creación que se puede considerar completamente litoraleña. Nació junto al Pacífico, y los contorneos de Thalia -a la que no se cansaba de ver y celebrar por televisión- y Shakespeare. Este último acompañó toda la vida a Parra, no resulta factor nuevo ni sorpresivo; lo relevante es que la inmersión en las aguas del inglés era, por esos días, particularmente profunda por la traducción de King Lear que lo mantenía ocupado desde hacía algunos años. Tan profunda como para admitir que ahora había descubierto un nuevo Shakespeare.
*Este manifiesto “Total” fue escrito en Madrid en enero de 1931 para una revista que debimos publicar un grupo de amigos en aquel año y que luego no vio la luz. Al año siguiente fue publicado en París en julio de 1932 en la revista “Vertigral” traducido por mí al francés. Luego se publicó en “La Nación” de Buenos Aires en 1933 con algunas variantes.
"Nos juntábamos con él frente a la Biblioteca Nacional, en un puesto donde vendían chicha. En ese tiempo creo que estaba casado con una sueca, pero la dejaba en la casa porque decía que se la iban a robar. Nosotros éramos más jóvenes que él. Parra nos llevaba diez años más y cuando uno es joven necesita un maestro, que en este caso era Parra".